Descripción
La excursión a la costa eslovena desde Trieste cruza la frontera con recogida incluida y se hace en una cómoda furgoneta. Es un día tranquilo, pensado para escuchar historias y probar sabores locales, y dura unas cinco horas y media.
La primera parada es Koper, la ciudad costera más grande del país, con un breve paseo por su casco antiguo. Sigue Izola, un pueblo de pescadores de casas de colores y calles estrechas, con una parada panorámica sobre el mar. Después la ruta bordea Strunjan, con su parque natural y sus salinas.
El final es Piran. El guía te lleva a pie por sus calles y por la plaza Tartini y cuenta su historia medieval. Luego llega la pausa en una taberna acogedora junto al mar, con vino, jamón, queso y aceite de oliva para probar. Antes de volver, un recorrido por Portorož, la localidad más famosa de la costa.
- Transporte, guía y seguro
- Recogida y regreso
- Degustación de especialidades locales
No es apto para personas con problemas de movilidad ni para sillas de ruedas.