Descripción
La Piazza Unità d'Italia es la plaza principal de Trieste, a los pies de la colina de San Giusto: un gran rectángulo de más de 12.000 metros cuadrados, cerrado por tres lados por palacios monumentales y abierto por el cuarto directamente al mar del golfo.
Al fondo, frente al mar, se alza el Palacio del Ayuntamiento, proyectado por Giuseppe Bruni en 1875. Al principio a los triestinos no les gustó: todavía lo llaman palazzo Cheba, es decir, «jaula», porque recuerda una enorme jaula para pájaros.
En su torre, dos moros de bronce, Micheze y Jacheze, dan los cuartos de hora desde 1876. Los que se ven son copias fieles: los originales, gastados por los años, se exponen en el Castillo de San Giusto.
Alrededor se alinean los demás palacios: el Palazzo del Governo, antigua Lugartenencia austriaca, con mosaicos en la fachada; el Palazzo Stratti, con el histórico Caffè degli Specchi; el Palazzo Pitteri, de 1780, el más antiguo de la plaza; y el palacio del Lloyd Triestino, hoy sede de la Región.
Delante del Ayuntamiento está la Fuente de los Cuatro Continentes, esculpida entre 1751 y 1754: Europa, Asia, África y América alrededor de una Trieste alada, entre fardos de algodón y cordajes. El Nilo tiene el rostro velado, porque entonces sus fuentes eran desconocidas.
Al lado, sobre una columna, la estatua de Carlos VI, el emperador que en 1719 hizo de Trieste un puerto franco, señala el mar. Se encargó a toda prisa para una visita suya en 1728 y la primera versión era de madera dorada; la de piedra llegó en 1756.
La plaza abierta de par en par al mar es una idea del siglo XIX: después de rellenar el viejo puertecito, el mandracchio, se derribaron las murallas y los edificios que la cerraban. Las luces azules del pavimento, en el lado del mar, recuerdan precisamente aquella dársena desaparecida.
Tras la anexión a Italia, a principios de los años veinte, en la fachada de la Lugartenencia el águila bicéfala y la familia imperial dejaron su sitio al escudo de los Saboya. Pero solo allí: en los dos lados cortos del palacio los mosaicos austriacos siguen en su lugar.
Por aquí ha pasado la gran historia. En 1914 salieron de esta plaza hacia Viena, entre una multitud silenciosa, los cuerpos del archiduque Francisco Fernando y de su esposa, asesinados en Sarajevo. En 1938, desde el balcón del Ayuntamiento, Mussolini anunció las leyes raciales.
Imprescindible
• El Palacio del Ayuntamiento y sus moros.
• La Fuente de los Cuatro Continentes.
• Los mosaicos del Palazzo del Governo.
• Las luces azules del lado del mar.
¿Sabías que…?
• Antes de llamarse así, fue piazza San Pietro, piazza Grande y piazza Francesco Giuseppe.
• Antes de las obras de 2001-2005, sobre el asfalto de la plaza se pintó una obra de Bruno Chersicla de más de nueve mil metros cuadrados, que entró en el Libro Guinness de los récords.
Al fondo, frente al mar, se alza el Palacio del Ayuntamiento, proyectado por Giuseppe Bruni en 1875. Al principio a los triestinos no les gustó: todavía lo llaman palazzo Cheba, es decir, «jaula», porque recuerda una enorme jaula para pájaros.
En su torre, dos moros de bronce, Micheze y Jacheze, dan los cuartos de hora desde 1876. Los que se ven son copias fieles: los originales, gastados por los años, se exponen en el Castillo de San Giusto.
Alrededor se alinean los demás palacios: el Palazzo del Governo, antigua Lugartenencia austriaca, con mosaicos en la fachada; el Palazzo Stratti, con el histórico Caffè degli Specchi; el Palazzo Pitteri, de 1780, el más antiguo de la plaza; y el palacio del Lloyd Triestino, hoy sede de la Región.
Delante del Ayuntamiento está la Fuente de los Cuatro Continentes, esculpida entre 1751 y 1754: Europa, Asia, África y América alrededor de una Trieste alada, entre fardos de algodón y cordajes. El Nilo tiene el rostro velado, porque entonces sus fuentes eran desconocidas.
Al lado, sobre una columna, la estatua de Carlos VI, el emperador que en 1719 hizo de Trieste un puerto franco, señala el mar. Se encargó a toda prisa para una visita suya en 1728 y la primera versión era de madera dorada; la de piedra llegó en 1756.
La plaza abierta de par en par al mar es una idea del siglo XIX: después de rellenar el viejo puertecito, el mandracchio, se derribaron las murallas y los edificios que la cerraban. Las luces azules del pavimento, en el lado del mar, recuerdan precisamente aquella dársena desaparecida.
Tras la anexión a Italia, a principios de los años veinte, en la fachada de la Lugartenencia el águila bicéfala y la familia imperial dejaron su sitio al escudo de los Saboya. Pero solo allí: en los dos lados cortos del palacio los mosaicos austriacos siguen en su lugar.
Por aquí ha pasado la gran historia. En 1914 salieron de esta plaza hacia Viena, entre una multitud silenciosa, los cuerpos del archiduque Francisco Fernando y de su esposa, asesinados en Sarajevo. En 1938, desde el balcón del Ayuntamiento, Mussolini anunció las leyes raciales.
Imprescindible
• El Palacio del Ayuntamiento y sus moros.
• La Fuente de los Cuatro Continentes.
• Los mosaicos del Palazzo del Governo.
• Las luces azules del lado del mar.
¿Sabías que…?
• Antes de llamarse así, fue piazza San Pietro, piazza Grande y piazza Francesco Giuseppe.
• Antes de las obras de 2001-2005, sobre el asfalto de la plaza se pintó una obra de Bruno Chersicla de más de nueve mil metros cuadrados, que entró en el Libro Guinness de los récords.