Teatro romano

Teatro romano

Via del Teatro Romano 6. (Abrir mapa)

Descripción

El Teatro Romano de Trieste es una cávea de piedra de hace casi dos mil años, apoyada en la ladera de la colina de San Giusto en pleno centro, entre via Donota y via del Teatro Romano. Restaurado y en parte reconstruido, queda detrás del Ayuntamiento de la piazza Unità y todavía muestra bien la forma de un teatro antiguo.

Las gradas podían acoger, según las estimaciones, de 3.500 a 6.000 espectadores. Están divididas en sectores por cinco escaleras y por pasillos en dos niveles, y aprovechan la pendiente de la colina, a la manera griega.

Abajo está la orchestra, el semicírculo al pie de las gradas, y delante quedan parte de la escena rectangular, con sus pilares, y las huellas de cinco puertas. Arriba, un potente muro semicircular sostenía la cubierta.

Hoy parece encajado entre los edificios, pero cuando se construyó, a finales del siglo I antes de Cristo, el teatro estaba fuera de las murallas y a orillas del mar, que entonces llegaba hasta aquí. El escenario, adornado con estatuas en hornacinas, daba directamente al agua.

En esas hornacinas estaban las estatuas de la familia imperial y de ciudadanos ilustres. Entre ellos el triestino Quinto Petronio Modesto, procurador y flamen, es decir, sacerdote del culto imperial, de Trajano, que a principios del siglo II amplió y restauró el teatro; hay quien piensa que fue él quien lo quiso desde el principio.

Lo recuerdan dos inscripciones gemelas, de las que en el lugar se ve un vaciado. Las estatuas y las inscripciones originales halladas en las excavaciones están en cambio en el Castillo de San Giusto, en el Lapidario Tergestino.

Durante siglos el teatro desapareció bajo las casas de la ciudad vieja, que usaban sus muros como cimientos, y se creyó perdido. En 1814 el arquitecto Pietro Nobile localizó sus restos, pero no salió a la luz hasta 1938, cuando se derribó esa parte del viejo barrio.